La semana anterior el presidente Daniel Noboa emitió el decreto Ejecutivo N° 500, con el cual autorizó para sí mismo un permiso extraordinario para ausentarse tres días del ejercicio de su cargo, aduciendo “fuerza mayor”.
Ese mismo documento facultaba a una de sus subalternas, Cynthia Gellibert, para reemplazarle en la función ejecutiva por ese mismo período. De manera previa, esta funcionaria fue designada como encargada de la Vicepresidencia de la República, pese a que esta función estaba bajo potestad constitucional de Verónica Abad.
Por ser consideradas ambas acciones presuntamente irregulares y estando en proceso de análisis una denuncia constitucional interpuesta por el abogado Gabriel Pereira, Noboa envió a la Corte un documento donde defiende su accionar, apelando a un artículo del código civil e interpretando normativas constitucionales y electorales que refieren la obligación de un funcionario que, siendo también candidato de elección popular, debería acogerse a una licencia por el tiempo que demanda la campaña.
