El gobierno nacional hizo pública la recompensa de un millón de dólares por la captura de Federico Gómez, el líder criminal fugado hace tres días desde la Penitenciaría del Litoral con presunta complicidad de personal militar y del SNAI, supuestas implicaciones que están siendo investigadas por la justicia.
Pero la recompensa ofrecida no es tan simple como se lee o escucha. Como si fuera una de esas viejas películas en blanco y negro del siglo pasado, aquellas del Viejo Oeste estadounidense, sin dios ni ley, el gobierno abre la puerta para que la captura de alias “Fede” pudiese darse con vida o como cadáver.
Aunque la recompensa es, en primera instancia, para la ciudadanía que aporte datos claros que permitan la captura del capo delictivo, vinculado al GDO Los Águilas, también hay un millón de dólares para los militares o policías que capturen o “den de baja” al fugado sujeto, calificado por las fuerzas de seguridad como un objetivo de alto valor.
