El cantón Loja arrastra diversas carencias y problemáticas que se están convirtiendo en crónicas, es decir, que surgen con preocupante regularidad porque no se las atienden con la eficiencia que ameritan.

Ya se ha abordado el problema de las vías, pero, no menos importante, es la falta de agua en los hogares de la urbe, condición de precariedad en la gestión de servicios municipales que se arrastra por años, pero que se ha agudizado en el actual.

La lluvia ha provocado una serie de deslizamientos que colapsaron tuberías e interrumpieron la captación y distribución del líquido vital, manteniéndose a la ciudadanía con altibajos en su derecho a disponer de ese servicio sin interrupciones. Desde UMAPAL aseguran que se avanza en la solución de los problemas y, actualmente, la planta Carigán ya recibe abastecimiento parcial de agua que se está distribuyendo a los hogares de varios sectores de la ciudad.

Por ahora, una parte de la ciudadanía lojana continúa expresando su malestar ante medios de comunicación y en redes sociales, señalando a los responsables y exigiendo una pronta normalización del servicio.