Miedo ciudadano existe hoy en Quito ante el incremento de muertes violentas que afectan a personas no vinculadas con el mundo criminal, donde se incluyen niños, adultos mayores y figuras públicas como blanco de sicarios y asesinos circunstanciales.

La alerta ante estos hechos que, entre enero y abril del 2025 sumaron más de 80 casos en la capital ecuatoriana, se da porque se han agregado sectores de la urbe que, hasta ahora, eran poco o nulamente afectados por este tipo de sucesos criminales, como el casco céntrico y centronorte de Quito, base de la actividad financiera y comercial de la urbe.

Habiendo ocurridos varios de los hechos recientes en sectores considerados AB, clase alta y media alta, surge la preocupación entre la comunidad y, también, en las autoridades locales, por la proliferación de ataques mortales contra mujeres, influencers, menores y ancianos, ya sea como blancos o, en algunos casos, como víctimas colaterales de los actos violentos.