En 2023, la existencia de la denominada Tabla de Consumo de Drogas fue uno de las puntas de lanza de la campaña por la Presidencia del entonces candidato Daniel Noboa, quien aprovechó toda instancia comunicacional, incluida la de los debates, para señalar que ese esquema era el responsable de la debacle social en la que se encontraba el país, especialmente la juventud, al facilitar, según su visión de entonces, la inserción rápida y oportunista de las mafias en la vida de los ecuatorianos, tanto para el consumo como para el microtráfico. Los dardos del candidato apuntaron con fuerza sobre su opositora referencial de entonces, Luisa González y, también, a la Revolución Ciudadana.
Con la aprobación de la Ley de Solidaridad Nacional, que contiene múltiples y positivas sanciones contra el mundo criminal, se habría modificado el artículo 228 del COIP para reintroducir en el sistema judicial y procesal del país la desaparecida tabla, para una valoración objetiva de los fiscales y jueces al momento de alegar y sustanciar casos sobre presunto cometimiento de delitos asociados con el narcotráfico. Hoy, en esta reaparición inesperada, se la conocerá con un nuevo nombre, la tabla de Parámetros Referenciales.
