Las redes sociales informativas y de opinión, al igual que algunos medios de comunicación tradicionales, se han hecho eco de la denuncia por supuesta desaparición forzosa de cuatro menores de edad, de ascendencia afroecuatoriana, quienes, presuntamente, hace unas dos semanas habrían sido capturados, con uso desmedido de la fuerza, por un grupo de hombres armados cuyas vestimentas hacen creer que pudiesen tener relación con una de las ramas de las Fuerzas Armadas de nuestro país.

El denominado Bloque se Seguridad del gobierno citó a una rueda de prensa donde sus principales integrantes negaron cualquier vínculo entre instituciones de las Fuerzas Armadas con este hecho, señalando que “grupos delincuenciales” serían los responsables y que el señalamiento de una presunta intervención de personal militar en eta situación obedece a una maniobra “desde lo político”.

Luis Arroyo, padre de dos de los cuatro menores desaparecidos, cuyas edades están entre 11 y 15 años, aseguró a medios informativos que recibió varias llamadas, una de ellas de uno de sus hijos, quien le pedía que lo rescatara, mientras que, en otra, lo habrían citado a un punto de la provincia del Guayas para entregarle a sus dos muchachos, situación que no prpsperó. Un conocido medio televisivo nacional informó que, de manera supuesta, personal de la FAE pudo ser parte del operativo de secuestro.